Un QR en la barra y la tarjeta en el celular de tu cliente: cada visita suma y el premio es de la casa, sin empujar a tomar más.
El cliente escanea el QR con la cámara, escribe su nombre y su número, y tú le pones el primer sello desde tu celular. No descarga nada.
Si cobras $350 por visita y el premio te cuesta $90, cuando tu cliente llega a 5 visitas ya gastó contigo $1,750: el premio es el 5.1% de eso.
Te conviene premiar la visita, no el consumo: una botana, la entrada sin cover o una mesa reservada. Así el premio no empuja a tomar más. La venta de alcohol sigue siendo sólo para mayores de edad, y la publicidad de bebidas alcohólicas tiene reglas propias que te toca revisar.
Imprimes un QR y lo pones en tu mostrador. Tu cliente lo escanea con la cámara, escribe su número y su tarjeta abre en el navegador. En cada visita le pones un sello desde tu celular y, cuando la llena, le das su premio.
No. La tarjeta abre en el navegador del celular al escanear el QR. No instalan nada ni crean contraseña: su número de celular es su tarjeta.
Es gratis hasta 30 clientes y no pide tarjeta bancaria. Si pasas de 30, el plan Pro cuesta $349 MXN al mes e incluye hasta 300 clientes.
Crea tu tarjeta, imprime el QR y empieza a sellar. Sin contratos ni aplicaciones.